¿Sabías que...?

La primera máquina "tragaperras" de la historia fue la Liberty Bell, llamada así (Campana de la Libertad), porque uno de los cinco símbolos que tenían las ruedas de la máquina era la Campana.

Le debemos este invento a Charles Fey de San Francisco (Estados Unidos), un mecánico con mucho ingenio que en 1897 inventó la primera máquina tragaperras.

Jugar era muy sencillo, sólo había que introducir la moneda y bajar la palanca, si conseguías las tres campanas ganabas diez monedas de 25 centavos de dólar, un buen premio para la época.

La máquina de Charles Fey pronto se hizo muy famosa, lo que la llevó a meterse de lleno en los circuitos de juegos. Y aunque tenemos la imagen inseparable de un gran casino con muchas máquinas tragaperras grabada a fuego, en sus inicios, las máquinas gozaron de mayor popularidad entre clases sociales poco adineradas, que no solían frecuentar grandes casinos, en especial entre trabajadores de las minas y vaqueros del Oeste.

Otra curiosidad, que demuestra lo mucho que les costó a las máquinas tragaperras hacerse un hueco, fueron sus primeros pasos en los grandes casinos, en los que se instalaron para entretener a las mujeres de los jugadores masculinos, que jugaban a juegos "más varoniles".

Cuando en los años sesenta, Bally Technologies desarrolló la primera máquina tragaperras electromecánica llamada Money Honey, el uso de estas máquinas se extendió por todo el mundo.